Consejo Mexicano Vitivinícola busca que se construyan rampas para silla de ruedas en los viñedos, que se realicen recorridos con lenguajes de señas y que las etiquetas de vinos sean en braille, entre otras acciones.

Paz Austin dijo que los viñedos están concentrados en recibir a turistas que buscan espacios al aire libre. (Cortesía)

El Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV) se ha enfocado en generar conciencia sobre la importancia de la inclusión en el enoturismo en México, por lo que tiene distintas iniciativas para que los viñedos adopten su infraestructura y capaciten a su personal.

Al respecto, Paz Austin, directora general del CMV, señala que durante la pandemia se realizaron muchas capacitaciones online en la que varias asociaciones se dedicaban a integrar personas con discapacidad en el ámbito laboral, además de acciones relacionadas al turismo.

Agrega que se realizaba un análisis para ver si un hotel, restaurante o museo contaban con rampas y puertas para sillas de ruedas o si tenían el sistema braille: “entonces nos preguntamos: ‘¿por qué no hacer esos análisis dentro de nuestras bodegas a ver si son aptas o no para el enoturismo inclusivo?’”.

A partir de esta reflexión comenzaron a desarrollar acciones, asesorados por la Asociación Libre Acceso. Una de ellas fue la Semana de la Inclusión de personas con discapacidad en la Industria Vitivinícola, que se celebró en diciembre.

Durante el desarrollo de la semana se llevaron a cabo distintas capacitaciones, por ejemplo “para recibir a familias que tienen algún integrante con autismo se impartieron capacitaciones al personal de servicio y de bodega: tenemos que saber los protocolos de cómo atenderlo. También trabajan personas con autismo en algunas bodegas; el tema del campo es muy amigable para ellas. El contacto con la naturaleza las ayuda a desarrollarse”, indicó.

Contagiar las buenas prácticas

La directora general explica que, al ser una industria basada en la sustentabilidad y buenas prácticas, “estas son muy buena prácticas que suma a mucha más gente a que se acerque a nuestros productos”.

Asegura que la idea es contagiar de buenas prácticas no solo a las que integran el consejo, “por suerte estamos viendo que cada vez hay más bodegas, que no necesariamente están en el consejo, que se han sumado a la iniciativa”.

Además, dijo que se continuará con las adecuaciones arquitectónicas y capacitaciones, se están acercando a más asociaciones y las mismas bodegas les envían la información de las actividades para que las comuniquen.

Finalmente, Paz Austin considera que el enoturismo es una tendencia que ha crecido mucho en los últimos años, aunque por la pandemia en 2020 la industria recibió un duro golpe a sus ingresos: “la recuperación económica ha sido difícil y estamos concentrados en recibir -con los protocolos correspondientes- a los turistas que buscan espacios al aire libre. Nos hemos estando preparando un año entero para ofrecer lo mejor a los visitantes”.